




























La entrega de tarjetas fue para mí el momento más emocionante de este día.Fue ahí, donde al nombrarlos uno por uno, pudimos reconocernos y unir el nombre de nuestro niño compañero con el adulto en que se ha transformado después de 40 años. Quiero que piensen que con algunos de ellos no nos veíamos desde nuestra época de escolares, realmente fue todo muy movilizador.
Espero que no vuelvan a pasar 40 años sin vernos, y que para el próximo reencuentro podamos incorporar a otros compañeros que no pudieron ir y seguiremos intentando localizar a aquellos que no los pudimos encontrar, ese es uno de los motivos por los que he realizado esta página.
Todo aquel que concurrió a la querida ESCUELA VARELA, por favor intente comunicarse, para que en marzo podamos hacer el 2do. reencuentro y aumentar el número de asistentes.
NO PUEDEN PERDERSE ESTA EMOCIÓN QUE NOS HACE TAN BIEN AL ALMA.
Los espero en la Ciudad de Florida, Uruguay, recordando nuestros años de escolares donde no había lugar para la maldad y todos eramos iguales compartiendo un banco de escuela.
Besos para todos y hasta pronto
